5 cosas que todo artista necesita - Lana Fry

sábado, abril 23

5 cosas que todo artista necesita


Cuando vamos a escribir, bien sea una historia nueva o a seguir otra con la que ya llevamos tiempo, tendemos a pensar que, teniendo la trama en la cabeza, los personajes ya creados e incluso con el fancast escogido, todo está hecho.

Nada más lejos de la realidad.

Saber de qué va a ir tu historia y quiénes van a ser sus protagonistas está muy bien, de hecho, sin eso posiblemente no podrías escribir porque no tendrías nada, pero creo que hay otros imprescindibles que poco o nada tienen que ver con escenas, puntos de giro y demás.

Voy a nombrar ahora unos cuantos aspectos que yo considero muy importantes a la hora de ponerme a escribir (o dibujar que, aunque no sea mi caso, creo que puede servir para otras disciplinas).

  • TIEMPO.

El gran importante. El DIOS de los imprescindibles.

Si eres de los que tienen la suerte de poder dedicarle todo el tiempo del mundo a hacer eso que te gusta (escribir, dibujar, hacer sudokus, mirar por el balcón como mi gato o quedarte absorto viendo pasar una mota de polvo por el pasillo de tu casa como en el viejo oeste), posiblemente este punto te parezca una tontería.

No lo es.

Muchos de nosotros trabajamos, estudiamos o tenemos otras obligaciones que nos impiden dedicarnos a ello todo lo que nos gustaría. 

Voy a hablaros de mi caso en particular: trabajo 5 días a la semana, pero nunca tengo el mismo horario. Igual puedo trabajar un lunes de 7 a 15 como un miércoles de 14 a 23. He leído muchos artículos y merodeado por la blogosfera en busca de consejos para escribir y cómo sacar un buen rendimiento y muchos de ellos coinciden en que lo mejor es tener una rutina para ello, habituarte a escribir en una franja de tiempo dedicada solo a eso.

Yo no puedo hacer eso. Tengo que arañar cada minuto y hora que tenga libre para poder escribir: viajes en tren de camino y vuelta del trabajo, ese ratito antes de la cena o antes de irme a dormir...

La importancia del tiempo no es tener todo el del mundo para hacer lo que quieres, sino aprovechar el poco que puedas tener y que te cunda lo máximo posible.

Y esto nos lleva al punto 2

  • MATERIALES NECESARIOS

Aún no se ha inventado la máquina que consiga trasladas nuestros pensamientos al papel (o eso creo...) aunque lo cierto es que molaría que se apuntara en un papel ese diálogo tan increíble que te acaba de venir a la cabeza o esa parte cojonuda que va a hacer llorar al mismísimo George. R. Martin sin necesidad de sacar la libreta en la calle mientras vas caminando y bebiéndote un café, simplemente pensándolo.

Pero sabemos que no puede ser... al menos de momento.

Tener a mano una pequeña libreta pequeña y un boli, puede venir muy bien cuando pasan cosas como estas y no estás en casa para poder apuntarlas en tu libreta o sitio reservado para eso. Las notas en el móvil también ayudan. Lo que sea con tal de que no se te vaya de la cabeza porque puede que, o no te acuerdes después o si lo haces, no sea igual a como lo habías pensado. Y eso jode mucho, lo digo por experiencia.

Ya sea si eres de los que escriben a mano o directamente en el ordenador, te hará falta una libreta y un ordenador. Es una gilipollez, pero nunca está de  más remarcarlo y ahora veréis porqué. Las hojas sueltas no suelen ir muy bien porque es muy fácil que se pierdan y.... ¿que pasa si se pierde justamente la escena en la que Rogelio Jesús de Nazaret le regala un gatito adorable con un lazo rosa a María Dolores de los Remedios Caseros? ¡Drama total! No, las cosas mejor ordenadas y todas juntas. Además, te ahorrará tiempo porque lo tendrás todo más a mano y será más fácil encontrar las cosas.

Y esto sirve también para el ordenador. Si empiezas una historia, crea una carpeta para ella sola. No lo dejes suelto en cualquier lugar del inmenso universo de nuestro disco duro y, sobre todo, ponle un nombre. Nada de Doc 1 o similares. Algo que puedas identificar al instante.

En mi caso, yo escribo a mano y pluma, por lo que siempre tengo a mano estas dos cosas además de recambios para la pluma y un taco de post-it por si se me ocurre algo mientras escribo y no puedo hacerlo en esos momentos.

Otro imprescindible para mi en este caso, es una mesa portátil, de las que te pones en el regazo para estar en el sofá o en la cama. Son la mar de cómodas, baratas y hacen su  papel la mar de bien.

Hemos hablado de la libreta para el bolso o las notas en el móvil, la libreta, el pc... ¿Qué más nos falta?

¡Los dulces! Yo lo siento, pero  no puedo estar escribiendo sin tener al lado alguna bolsa de golosinas, una tableta de chocolate o algo de picoteo. El azúcar es la fuerza que nos mueve a los artistas, que nos hace seguir con una sonrisa y con  más motivación. El tamaño de nuestros traseros después de esto, son las consecuencias que se pagan por ser tan golosos.

Lo esencial, es que te rodees de todo aquello que consideres imprescindible a la hora de escribir, dibujar o cualquier cosa. Si tienes poco tiempo, lo  mejor es que lo tengas todo a mano y así no pierdes esos preciosos minutos yendo a por un boli, al salón donde dejaste tu libreta con las notas, escondido en el fondo del bolso que te regaló tu tía Mary Poppins, igualito al que ella tiene.

  • LUGAR ADECUADO Y ACOGEDOR

Tampoco es cuestión de que te vayas a una isla desierta,
pero adelante si puedes hacerlo. ¡Envidia que me das!
No siempre se va a poder estar en el lugar más apropiado y cómodo, depende mucho también del tiempo que tengas (lo siento, pero el tren con sus movimientos no es nada cómodo para escribir, sobre todo cuando tienes a la señora al lado mirando de reojo a ver que estás escribiendo en una libreta. Creo que les resulta más extraño ver a una persona escribiendo a mano en una libreta que a una que saca el ordenador en mitad de la calle, pero eso son otros temas), pero sitios como tu habitación, el salón o la cafetería de la esquina donde hacen un chocolate caliente para chuparse los dedos, pueden ser ideales. Cada persona tenemos un lugar preferido a la hora de relajarnos.

Los hay quienes necesitan un silencio ensordecedor (sin moscas revoloteando libremente por ahí); otros, no pueden hacer nada sin música. A otros, les da igual estar rodeados de gente porque tienen una capacidad envidiable para abstraerse. Yo soy una mezcla de los tres, así de rara soy; todo depende del momento, de las ganas y del ánimo en el que esté. Este artículo, por ejemplo, lo estoy escribiendo en medio de un completo silencio y puedo escuchar, incluso, a mi estómago rugir con bastante mala leche, debo añadir, que necesita su dosis de chocolate diaria.

Ha habido veces que me he puesto los auriculares con música y he pasado todo el camino del tren de regreso a casa después del trabajo, escribiendo (si hacéis esto, tened cuidado porque puede que os paséis de parada y no es muy agradable. No es que me haya pasado... pero casi)

Este punto, depende de cada persona, como he comentado antes y lo mejor es encontrar el lugar que nos resulte más agradable. Tener el lugar ideal es igual de importante que el tiempo que puedas dedicarle o los materiales que puedas necesitar.

IMPORTANTE: Evita distracciones, tanto las ajenas como las llamadas “cosas urgentísimas que me he acordado ahora que tengo que buscar”. Cuando estás en plena faena, no importa saber cuánto pesa el gato más grande del mundo o quién ganó el último partido de Quidditch en el Polo Norte.

  • MÚSICA.

¿Qué haríamos sin la música? ¿Sin esos valses de Strauss? ¿Sin esa angustia que te da escuchar a Alex Ubago? ¿Y sin esas canciones tan profundas de reggaeton que te llevan a querer echarle gasolina hasta a las patatas fritas?

Rodearte de buena música es muy importante. Pocas cosas pueden ser tan evocadoras como una buena canción.

Conozco a autoras ( María Martínez es una de ellas) que se hacen listas de reproducción para sus novelas. Hay canciones que motivan para ciertas escenas y que tienen su lugar en la historia, tanto, que incluso aparecen en ella. Pongo ahora el caso de Dime que bailarás conmigo, de Victoria Vílchez, donde uno de los protagonistas canta una canción que se ha convertido en la banda sonora del libro. Mi amiga Alba (Dawndelion), por ejemplo, es ilustradora (para que veáis que no es solo para los escritores estas cosas) y ella suele ponerse bandas sonoras de películas o videojuegos porque dicen que le motivan mucho a la hora de dibujar (podéis ver aquí algunos de sus dibujos).

No hay que menospreciar a la música o creer que  no tiene mucho que ver en una historia escrita. Cualquier canción puede tener su momento en la historia y cualquier momento puede surgir de una canción. Sé de lo que hablo, créeme.

En mi caso, la música es un medio aislante al resto del mundo. Se crea un espacio íntimo entre mi historia y sus personajes, mi música y yo y pueden pasar las siete horas y pico que dura mi lista de Spotify y yo tener la sensación de que apenas han pasado minutos.


Escribir una novela, dibujar, estudiar o incluso hacer manualidades, necesita de un tiempo, un lugar, unos materiales y un ambiente apropiados. Hay que saber encontrar el equilibrio entre todos ellos para exprimir al máximo esa imaginación y ese arte que se nos ha dado.

Y creo que, el punto 5, es el más importante de todos:

  • DISFRUTAR.

Disfruta con lo que haces, aunque hayan  momentos llenos de frustración, de ganas de mandarlo todo a tomar viento porque no sale como esperabas. Sentir todo eso no es malo, al contrario, significa que lo que hacemos es importante para nosotros y queremos que salga lo mejor posible. Pero ¡ojo!, que esto no te impida seguir adelante y seguir disfrutando. Porque si, puedes tener todo el tiempo del mundo, estar en el lugar más inspirador y rodeado de los mejores materiales que hayas encontrado, pero si no disfrutas con ello, si no te gusta lo que haces, de nada va a servirte.

Ama lo que haces y sigue adelante.


Espero que os haya gustado este artículo; por mi parte, yo he disfrutado mucho con él.

Muchas gracias a todos los que lo habéis leído y, si vosotros tenéis otros imprescindibles que no aparezcan, agradecería que me los comentarais. Siempre viene bien conocer los hábitos del resto.

Un abrazo muy fuerte y hasta el sábado que viene!

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5 comentarios:

  1. Interesante, porque estoy de acuerdo con todo. Con unas cosas más que con otras, pero mayormente sí.

    Lo de música, depende de la ocasión. Si quiero dibujar me suelo poner OST épicas porque me ayudan a sentir que puedo hacer lo que sea (comerme el mundo, vaya), pero sobre todo lo hago si el dibujo le pega a lo que estoy escuchando. Pero también escucho otra música. Quizá el hacerse listas de reproducción es lo más adecuado dependiendo la ocasión. Cuando escribo también me pongo música, pero suelo ponerme esas canciones (que tú ya sabes) que representan o tienen que ver con lo que estoy escribiendo. Todo depende de la ocasión.

    Y lo de disfrutar (en mi caso dibujando porque escribiendo ya lo hago) pues sí, debería recordar qué es eso.

    A ver qué hay para la siguiente.

    (Gracias por linkearme)

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    1. ¡No se merecen esas gracias! Y sobre disfrutar... hay que hacerlo de todo lo que hacemos, bastante tenemos ya con lo que tenemos que hacer por obligación. Al menos, disfrutemos de eso.

      Y no sé aún qué habrá la semana que viene, pero espero que sea interesante.

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  3. Interesante, lo del tiempo es primordial. A veces quisiera soll dedicarme a leer y escribir pero la universidad no me deja, es mas estoy es sequía nada de leer, escribir o ver series hasta que termine el ciclo :c

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    1. ¡Eso es lo malo de tener clases o, en mi caso, trabajo! No puedes disponer del tiempo que quisieras para hacer todo lo que te gustaría, por eso decía lo de aprovechar bien ese poco tiempo que podamos tener. Pero bueno, tu piensa que, cuando lleguen vacaciones, podrás darte el gusto de hacer todo eso y más. Un abrazo y gracias!

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