Lana Fry

ANTOLOGÍA "WITCH WORLD"

abril 05, 2019
ANTOLOGÍA "WITCH WORLD"
¡Hola a todos!

Ya sé que hace muuucho tiempo que no me paso por aquí, pero, por lo que os traigo hoy, ha valido la pena desempolvar el blog. 

¿Y qué es eso tan especial que os traigo? Creo que el título lo dice todo, pero aquí abajo os lo explico mucho mejor. 



ANTOLOGÍA «WITCH WORLD»


Seguro que, si te digo la palabra «bruja», te viene a la cabeza Hermione Granger o la archiconocida vieja con la verruga en la nariz y que va de un sitio a otro con escoba. Puede que lo asocies a hechizos y pociones, pero una bruja es más que eso, sobre todo según la zona de donde sea.

Y esa es la gracia de esta convocatoria. Una bruja en Asia no es igual que una en Rusia, pero todos tienen la suya.

CONVOCATORIA

·   Tienes dos opciones de participar: puedes escribir un relato y/o si te gusta dibujar y prefieres colaborar así, puedes perfectamente hacer una ilustración.
·  La temática será libre, y tampoco se exige que la protagonista sea la misma bruja. Puede ser un@ cazador@ de brujas, alguien que ha sido fruto de un hechizo o maldición, etc., pero el tema de la brujería es esencial.
·  No valen tipos de brujas inventadas. Lo genial de esto es dar a conocer las brujas en otros folklores. Seguro que, si indagáis un poco y  buscáis, no os hará falta inventar nada porque encontraréis cosas muy interesantes.


ANTOLOGÍA

·  Se seleccionarán 12 relatos, uno de los cuales será el ganador.
·  Sobre las ilustraciones, la ganadora será la portada de la antología; del resto, se seleccionarán también unas 10 o 12, según se reciban.
·  Será publicada por Lektu en Pago social.

Esta antología la saco yo porque quiero, y no saco nada de esto más que el placer de leer relatos geniales y dar la oportunidad a otros para que lo hagan también. Por lo tanto:

·  Los derechos, tanto de las ilustraciones como de los relatos, serán vuestros en todo momento.
·  Pese a que no se exige que sean inéditos (aunque estaría  bien que lo fueran) sí que se pide, al menos, que no estén ya publicados en otro sitio en el momento de esta convocatoria.
·  Los relatos van a corregirse antes de publicarse, pero se agradece que cuidéis ese aspecto antes de mandarlo.
·  No importa de dónde seas o la edad que tengas: todos sois bienvenidos a participar.
·  Puedes participar con más de un relato o ilustración.

LOS RELATOS

·    Tienen que tener una extensión entre 3000 y 4000 palabras. No pasa nada si te pasas un poco o no llegas (con unas 100 arriba o abajo) pero trata de ajustarte lo mejor posible.
·  Repito lo de la corrección de arriba: Cuida al máximo las faltas, los errores de raccord y demás. Sabemos, cuando se convoca una antología, nos pueden las ganas, y más si ya lo tenemos escrito, pero no pasa nada si dedicas un poco más de tiempo a dejarlo lo más presentable posible.
·  No voy a pedir un tamaño de letra en concreto, como tampoco un tipo, pero sí que el texto tenga sangrías y esté justificado.
·  Serán anónimos, por lo que no pongáis vuestro nombre o pseudónimo en la primera página, ni tampoco en el nombre del documento.

LAS ILUSTRACIONES

Aquí lo dejo a vuestra imaginación. Emplead las técnicas que queráis, el estilo que más os guste.

· Tamaño: un mínimo de 1800x2048 px y 300ppp.
· Formato: JPG

PLAZO DE ENTREGA

Desde ya hasta el domingo 31 de julio, tenéis de tiempo para participar.

¿DÓNDE MANDARLO?

Tenéis que mandar un mail a lanafry.escritora@gmail.com con el asunto ANTOLOGIA WITCH WORLD. En él, adjuntareis los siguientes dos archivos:

·  Uno de ellos será el relato que se llamará TITULO. Repito: es anónimo, por lo que no pongáis vuestro nombre en él.
·  El otro será la PLICA, y se llamará “TITULO” PLICA. ¿Qué tiene que incluir este documento?
o   Título relato.
o   Vuestro nombre o seudónimo con el que vayáis a publicar.
o   Un correo electrónico.
o   Vuestro @nick en Twitter o Instagram para poder etiquetaros cuando se anuncie el resultado.
·  En el momento en que mandes el relato, se te mandará un correo de respuesta, verificando que se ha recibido bien. Si tarda un día o dos en llegar, no te preocupes: voy a encargarme yo sola de esto, así que puede que tarde un poco. Eso sí, si veis que pasa casi una semana y no os he dicho nada, mandadlo otra vez.
·  Con las ilustraciones es igual. Un archivo que sea la imagen con el TÍTULO, y luego, un Word con vuestros datos llamado TÍTULO PLICA.

RESULTADO

Voy a ser la única jurado (de momento) y espero tener los resultados durante el mes de julio. Los anunciaré por redes sociales, posiblemente por Twitter, y os etiquetaré a todos los ganadores.

Si tenéis alguna duda sobre esto, no dudéis en preguntar.

¡Mucha suerte a todos y espero que os animéis a participar!



La oveja negra vuelve al redil.

septiembre 23, 2018
La oveja negra vuelve al redil.


¡Muy buenas a todos!

¡Madre mía! He tenido que abrirme paso entre las telarañas y el polvo para poder llegar hasta aquí. ¡Hacía un montón de tiempo que no me pasaba por estos lares! Y no tengo perdón de nadie, lo sé. Y sí, ya podréis pedir excusas buenas, porque no creo que os conforméis con un «lo siento», ¿verdad?

Pues no, no os lo merecéis.

A decir verdad, he estado a punto de cerrar el blog. De hecho, estuvo «cerrado» varios meses. Entre finales del año pasado y el primer trimestre de este año, el trabajo me absorbía. Estaba tan cansada cuando llegaba a casa, que lo que menos me apetecía era ponerme a hacer reseñas. Leía, claro que lo hacía, no por nada tenía una hora de ida y otra de vuelta del trabajo a casa, pero quería hacerlo sin la presión de tener que escribir una reseña después y subirla. Un blog necesita mucha dedicación, y en esos meses yo no tenía cuerpo para ello. Así que lo fui dejando, y dedicaba el poco tiempo que tenía libre para escribir. Esa ha pasado a ser mi prioridad.

Sopesé la idea de hacerme una web de autora, algo más «profesional» que el blog, pero lo pensé bien y me dije que era una tontería. Independientemente de si uso el blog para subir reseñas o no, no deja de ser mi rinconcito. Además, con lo que me peleé para que quedara así de bonito (hay cosas que tienen que mejorarse, lo sé), no iba a dejarlo tirado.

No voy a decir que no habrá reseñas, pero si las hay no serán como hasta ahora. Posiblemente, una vez al mes, haga una recapitulación de los libros que he leído en esos treinta días y comente, así por encima, qué me han parecido. Creé el blog para pasármelo bien, para disfrutar, no quiero —ni necesito— el agobio de tener que estar publicando seguido.

Entonces, ¿para qué el blog? Pues para contaros mi «día a día» con la escritura, poneros al día de
novedades —no sé por qué, pero tengo el pálpito de que el año que viene será intenso en cuanto a ellas—, no sé, tomarnos un café o chocolate por la mañana o por la tarde, y charlar de todo un poco.

Pero vamos al lío:


¿En qué ando metida?

¿Os acordáis que os dije, hace un tiempo ya, que estaba escribiendo una novela New Adult? Pues ya lleva un par de meses terminada y reposando para que, dentro de un mes o dos, me ponga a ella con todas las ganas. Las últimas semanas de escritura fueron sido muy intensas y mi mente necesitaba un más que merecido descanso.

Hará cosa de un mes, en un reto con una compañera, nos propusimos empezar una novela el 20 de agosto y terminarla el 20 de noviembre. Y la cosa no va nada mal, puede que incluso la termine antes de lo esperado. Bueno, siempre y cuando las musas —y los musos, que menudo muso tengo para este #ProyectoSerendipia— se apiaden de mí y me acompañen hasta el final.

Pero el reto no ha sido solo el tiempo —tanto Pide un deseo como #ProyectoTTM (la New Adult de
la que hablaba arriba) las escribí en un año—, sino que todo lo demás también lo es. Me metí en el terreno de la comedia romántica cuando tengo menos sentido del humor que una piedra, soy de las que nunca pillo los chistes ni aunque me los expliquen y eso de ser graciosa no va conmigo; y, lo que más me ha costado, sobre todo al principio, ha sido escribir en primera persona. ¡Soy fan de la tercera persona! Nunca había usado la primera y la verdad es que me está yendo mejor de lo que creía.


¡Ay, qué ganas tengo de que podáis conocer a Léa! Pero aún falta para ello… un año o así.

¿Y qué será lo más inmediato que leáis de mí?

Pues una reedición mejorada y revisada de Pide un deseo. Ya conté en el anterior artículo los problemas que había tenido, así que me dije que, ya que iba a revisarla, pues me metía un poco más allá de la ortografía. En verdad está siendo más una reescritura que otra cosa, pero después de leer la novela tiempo después y poder ser objetiva, me he dado cuenta de que había muchas cosas que pulir.

¿Qué novedades tendrá?


  • Va a ser más ligera, así que se acabó el tocho que era antes. Mi alter ego es una persiana, así que podéis haceros una idea de lo mucho que me gusta enrollarme.
  • Portada nueva.
  • Y sorpresitas en el interior de las que me reservo el derecho a daros una sorpresa.


No sé aún la fecha, porque estoy alternando la escritura del #ProyectoSerendipia con la corrección, además de que tengo que hablar con una persona que me va a echar una mano con todo el tema de Pide un deseo, pero cuando vaya teniendo cosas atadas, os iré contando.

Estoy acabando el post y me doy cuenta de que echaba de menos pasarme por aquí para charlar con vosotros. Sé que somos pocos, pero gracias a todos por haber seguido ahí.

Espero que no pase tanto tiempo desde que vuelva a pasarme.



Mi experiencia autopublicando

febrero 08, 2018
Mi experiencia autopublicando

Llevaba mucho tiempo queriendo escribir esta entrada. Quería hacerlo para el 27 de diciembre y luego para el 27 de enero, pero el tiempo (y las ganas, no voy a negarlo), me han impedido sentarme y ponerme con ella. 

Hace poco más de dos meses que saqué mi primera novela (el 27 de noviembre, de ahí el querer hacer esta entrada en ese día) y me apetece contaros cómo ha sido mi experiencia hasta el momento

Agridulce es la primera palabra que me viene a la cabeza para describirla. 

Como con todo, y más tratándose de mi primera novela, me embarqué en esta aventura cargada con maletas de emoción y nervios, llena de expectación y miedo por el recibimiento que iba a tener. Cuando te adentras en un mundo en el que hay tantos autores como libros, es muy difícil hacerse un hueco y sacar la cabeza para que te vean por encima de los demás. Y yo, en mi santa inocencia y mis benditas ganas, pensaba que no solo iba a conseguir sacar la cabeza, sino llegar a la campana y hacerla sonar. 



¡Qué ingenua!

No os voy a engañar, soy de las que tiene una mente que vuela muy alto aunque mis pies se queden falcados en el suelo. Para unas cosas soy así y para otras tienen que darme una pluma mágica para hacerme volar como Dumbo. Tenía mis momentos de lucidez, no os creáis. Me decía que no importaba lo que pasara, que tenía que estar orgullosa de lo que había conseguido. Y lo estoy, mucho, pero también esperaba conseguir más de lo que he acabado consiguiendo. 

He cometido muchos errores, algunos de novata y de cajón, pero me han hecho aprender. No sé qué pasará con la novela que estoy escribiendo ahora, pero sí sé que haré las cosas de forma diferente. 

Autopublicar puede ser la cosa más sencilla y la más complicada a la vez. Cualquiera puede coger una historia que tenga en el cajón, hacerle una portada en algún programa o web de diseño y subirla a Amazon. No necesitas tener muchos conocimientos para ello. Esa es la parte fácil. La cosa viene cuando quieres hacer las cosas bien y tienes que dedicarle algo más que tiempo y dinero para ello. Las personas somos superficiales, es así. Nos dejamos llevar por lo que ven nuestros ojos y nos guiamos por los estímulos que nos despierta, ya sean buenos o malos. Pero para eso tienes que verlo, alguien tiene que ponértelo delante para decir: ¡Ostia! Y he fallado estrepitosamente con eso.



Ese fue mi primer error y con el que aún estoy peleándome. La promoción. Empecé tarde a promocionar Pide un deseo. Se acercaba la fecha de publicación y yo apenas había dicho nada. No hice apenas recorrido por blogs y redes sociales y, quitando un post en aquí en el blog, no anuncié mucho más. Traté de solucionarlo haciendo un sorteo con un blog, pero tampoco eso tuvo resultado. Nadie conocía la novela y la participación fue tan escasa que decidimos pasarlo a Instagram y, aunque allí hubo algo más de gente que se apuntó, el resultado fue algo decepcionante. 

¿Sabéis cuál es mi problema con esto? Que me da miedo ser pesada y spamer. Subo un par de tweets y al tercero ya pienso que estoy agobiando. ¿Cuántas veces hemos visto un tweet tras otro de algún autor anunciando su novela y hemos pasado de largo porque nos cansa? Pensaba: ¿Para qué poner tanto si todos van a pasar como a veces hago yo? Hay que encontrar un equilibrio, un punto medio. Hay que tratar de hacerse un hueco y si hablamos de una red social en la que cada segundo se suben cientos de tweets, la asiduidad tiene que ser mayor. No basta con poner un par de posts con el link de la novela. Si no les das algo a los posibles lectores, si no les ofreces algo más que una portada, no les va a interesar. Tienen cientos de libros donde elegir y tienen que ver algo en el tuyo que les haga decidirse por él y no por otro.

Tengo que seguir aprendiendo y mejorando en esto, que es lo que más me está costando. 

La otra pequeña [gran] decepción, ha sido la gente. Recuerdo que pregunté si alguien querría un ejemplar en papel dedicado de la novela y bastantes me dijeron que sí. Y con bastantes para mí eran 15. Cuando llegó el momento de hacer el pago del libro y los gastos de envío, solo dos personas cumplieron. El resto no me respondieron o, si lo hicieron, me dieron excusas. Luego estaban los que se quejaron del precio y decían: ¿por qué pagar 20€ por el libro si en Amazon está a 14€? Claro que está a ese precio, pero a mí me cuesta un dinero y unos gastos, tanto para recibir el libro como para mandarlo. Pero estamos hablando de que lo quieres firmado, no puedes pretender pagar el mismo precio cuando yo, por hacer eso, no es que no gane y esas ventas no me cuenten, sino que es posible que esté hasta perdiendo dinero. 



Y ese es otro tema. El dinero. Si quieres hacer las cosas bien, tienes que hacer una inversión, a no ser que seas un as en la ortografía y no necesites contratar a un corrector. Como no es mi caso, que eso de la puntuación y demás cosas las llevo algo regulín, me apreté el cinturón y conseguí dinero para pagarle a un corrector. ¿Para qué? Para que me digan que siguen habiendo faltas. No hacen ilegible el libro de ninguna manera pero molesta haberte gastado un dinero para solucionar eso y que no se haga. Me jodió más eso que el que me dijeran que el principio es lento o que no entienden tal o cual comportamiento de los personajes. ¿Fue error mío confiar en el trabajo de la correctora y no revisarlo después? ¿Qué se supone que tengo que hacer ahora si no puedo acudir a otra correctora? Y así me encuentro, decidiendo qué hacer. 

Luego están los que tienen la cara dura de pedirte el libro gratis. Y ojo, que no lo quieren en digital, no, lo quieren en papel. Claro que sí, como si a ti te salieran gratis los libros o tuvieras una fábrica debajo de la cama donde los imprimes cada noche. Mucho hablar de ayudar a los autopublicados y luego son los primeros que no colaboran ni ayudan. Y ya no hablamos de que te pirateen el libro al día de salir

Resumiendo la parte negativa, diré que Pide un deseo ha pasado [y está pasando] sin pena ni gloria por el mundillo literario pero a mí está dejándome un regusto amargo en la boca del estómago. 

Pero ¡ojo!, que no todo han sido malas experiencias, aunque también es cierto que no compensa todo lo malo. 

Al igual que ha habido gente que me ha decepcionado, también los hay que me han sorprendido para bien. La gran mayoría de mis compañeros de trabajo se han comprado el libro, bien para ellos, o bien para regalo. Mi jefe, antes de marcharse, habló con los de Marketing de la empresa para ponerles al corriente de que había sacado un libro y, aunque no han hecho mucho caso, me quedo con la confianza de él. El suyo fue el primer libro que firmé y dediqué y por eso siempre será especial. 

Me emociono como una colegiala con una venta, aunque sea en digital, y qué decir de lo contenta que me pongo cuando Amazon me manda un correo avisándome de que me va a hacer un pago por regalías. Es entonces cuando pienso que estoy cerca de recuperar la inversión que he hecho al principio y me emociono. 

He disfrutado como una enana con todo el proceso de maquetación de la novela. Terminaría novelas todas las semanas solo por verlas tomar forma bajo mis órdenes, dejarlas bonitas y ponerles esos detallitos que las hacen especiales y únicas. Es una sensación única recibir el libro en casa y darte cuenta de que todo lo has hecho tú, desde la escritura hasta ponerle los números de página y cargarte las viudas y huérfanas del documento. Hacer todo eso te hace darte cuenta de que puedes con eso y con todo lo que te echen por delante. Y todo eso solo puede dártelo la autopublicación. Es tu libro en todos los efectos y sí, tienes que trabajar a lo mejor más que un autor que publica por vías tradicionales, pero la satisfacción es muy grande.  

Antes decía que “agridulce” era la primera palabra que usaría para describir mi experiencia hasta el momento, pero creo que voy a añadir otra más: decepcionante. 

Sí, estoy decepcionada. Y no por las ventas, que también, sino por la falta de respuesta. De feedback. Creo que no hay nada peor que la indiferencia y eso duele a veces más que una mala crítica. Con ellas, si están hechas de forma constructiva y desde el respeto, puedes aprender y mejorar; con lo otro, no. 

Y os estaréis preguntando, ¿qué va a hacer después? ¿Repetirá la experiencia? Pues sí, soy masoquista y repetiré autopublicando. No sé si será con la novela con la que estoy ahora o con las que vengan después, pero volveré a hacerlo. 

Tengo pendientes varios artículos en los que os cuento cosillas de Pide un deseo, desde cómo surgió la trama y los personajes, hasta la canción que le dio sentido a todo, y pasando por curiosidades y otras cosillas. 

No pensaba que fuera a ser un post tan largo pero me ha servido bien para desahogarme. Gracias a todos por haberme aguantado este ratito en el que habéis estado leyendo este post. 

¡Espero que nos veamos pronto!

Un beso muy grande.