20 septiembre 2016

Mi no-método de escritura



No soy una experta ni mucho menos en todo este mundo de la escritura pero, al igual que todo el mundo, tengo cosas que me funcionan y cosas que no. En otro artículo os conté porqué me gustaba escribir y no voy a volver a repetirlo pero sí que voy a haceros un pequeño resumen de mis andanzas escritoriles hasta encontrar el método que me funciona.

Como muchos antes que yo, empecé con esto gracias a los FanFictions de un fandom que me gustaba (Harry Potter, of course). Un día, simplemente, cogí una libreta vieja ya empezada y uno de los tantos bolis que encontré en uno de los cajones del escritorio y empecé a escribir mi propio fanfic. Mejor no digo cómo salió ese primer intento porque, si tuviera algo de consideración como escritora, se iría a la mierda. Hablando deprisa y mal. Pero por aquel entonces me daba igual, la verdad. Saltaba de la silla cuando recibía un comentario. Esos típicos “ohh, me encanta. Síguelo!” me alegraban el día o la semana. Creía que había logrado lo impensable y que tenía madera de escritora porque claro, había gente a la que le gustaba lo que publicaba y eso tenía que significar algo.

Que ingenua y que tonto por mi parte creer que eso sería coser y cantar.

Estuve un par de años con los fanfics, siempre de ese fandom y luego tuve un parón considerable en el que, por unas cosas u otras, no escribí nada aunque sí que leí mucho. Cuando fui a volver tiempo después, el fandom había cambiado y ya se podían leer cosas de calidad. Estaba claro que siempre habría gente como lo había sido yo, que escribía para que los demás le dejaran comentarios y le animase a seguir aunque doliera en los ojos leer los capítulos en los que ocho de cada diez palabras eran garrafales faltas de ortografía. ¿Qué importaba eso si el numerito de los comentarios y las lecturas aumentaba?

Pero no solo el fandom había cambiado y mejorado sino que yo también lo hice y mi nivel de exigencia (tanto hacia mí misma como hacia lo que leía) había aumentado. Ya no me conformaba solo con recibir comentarios aunque siguiera animándome recibirlos sino que quería hacer las cosas bien. Además, la lectura había aumentado mi nivel de vocabulario y me fijaba en frases, expresiones y demás que veía y de las que antes pasaba completamente.

Reconozco que no tenía constancia y muchos fics los dejaba a medias porque había empezado con muchas ganas pero había ido perdiendo fuelle a medida que pasaban los capítulos y avanzaba la historia. Subía capítulo que escribía cuando ni siquiera sabía que era lo siguiente que iba a pasar. Seguía consumiéndome el ansia del recibimiento y el feedback sin darme cuenta de que no estaba recibiendo lo que me hacía falta para mejorar. Los “me gusta” no sirven más que para darte un pequeño empujoncito de motivación que no vale de nada si no tienes por dónde seguir. O no sabes por dónde. 

Me puse más seria con lo que escribía, dejé los fanfics y empecé a crearme mis propios personajes y mis propias historias. No fue un buen comienzo, tengo que decir. Conseguí acabar esa primera historia pero, si os soy sincera, nunca ha visto la luz porque me avergüenza mucho, aunque no descarto hacerle un buen lavado de cara más adelante. Supongo que no todos escribimos obras maestras en el primer intento.

No usaba ningún tipo de planificación previa y me dejaba guiar por impulsos, por esa imagen que tienes en la cabeza nada más despertarte. Ahora no es que haya cambiado mucho en eso, pues sigo siendo impulsiva  y tampoco es que planee  mucho mis historias antes de empezarlas, pero sí que ha habido cambios que me han ayudado.

Veréis, cuando me puse en serio en todo esto de escribir, me empapé de blogs, de webs y de libros que te daban consejos para empezar tu novela, estructurarla y lograr terminarla. Siempre he sido una persona metódica a la que le gusta tener una base con la que empezar, se me da bien seguir instrucciones más que crearme mi propio camino pero en la escritura no puedo ser así. Y anda que no lo he intentado. Supongo que, como todo en la vida, cada uno tiene que encontrar su camino y su método para hacer las cosas. Aunque en mi caso sería un no-método porque no tengo uno claramente definido.


A mí no me va eso de crearme fichas de personajes porque no conozco de ellos más que el par de cosas me han susurrado al oído cuando se me han presentado para que escriba su historia. Tengo pequeños indicios con los que seguir pero, al igual que yo, no suelen ser gente abierta ante los desconocidos y prefieren ir mostrándose poco a poco y a medida que vayamos cogiendo más confianza.

Tampoco puedo esbozar la historia porque no tengo más que el punto donde empezar y a veces ni eso porque solo he vislumbrado el futuro y sé cómo va a acabar. A lo mejor es una escena en medio la que lo desencadena todo. A raíz de eso voy indagando un poco y voy sacando un pequeño hilo por el cual andar como un trapecista, con riesgos de caer de bruces. Así que tampoco voy a estructurar la historia por capítulos porque no tengo historia aún.

Habrá gente a la que sí que le funcionarán esos métodos pero yo siento que me ahogan y no me permiten dar rienda suelta a la poca creatividad que pueda tener. Me limita mucho tener que seguir a pies juntillas lo que hay en esa estructura tan marcada. Que sí, que se puede saltar pero… ¿qué sentido tiene pegarte la paliza planeando todo eso si sabes que vas a desviarte del camino? Ya repito que esto es mi opinión y mi experiencia y puede que a algunos os escandalice mi falta de planificación. Seguro que muchos dirán: normal que nunca haya escrito nada que supere las veinte páginas. O cincuenta.

Y tienen razón,  no voy a negarlo.

Me he pasado más tiempo intentando averiguar los métodos de los demás que tratando de encontrar el mío. Creo que lo he hecho ya y me da rabia y coraje que haya sido tan tarde. Cuando la admiración se convierte en querer imitar, es cuando perdemos nuestra credibilidad como artistas. Mirar blogs y demás viene bien para hacerte una idea de a qué vas a tener que enfrentarte tarde o temprano, pero no sabrás realmente cómo será tu forma de trabajar, tu manera de hacer las cosas y tu templanza a la hora de enfrentarte a los problemas a los que seguro te encontrarás, sino escribes. Si no te lanzas y lo intentas.

No hagáis como he hecho yo miles de veces proclamando que estaba escribiendo una  novela cuando en realidad no tenía apenas nada que pudiera considerarse como tal. Y tampoco se puede esperar que la gente anime y apoye si están cansados de esas promesas y no han visto resultados en años. Hay que dejar de perder el tiempo promocionando algo que es posible que tarde mucho en pasar y lo mejor que se puede hacer es trabajar para que eso pase.

Muchos os estaréis preguntando que porqué estoy aquí contándoos esto y dando consejos si no he escrito nada decente. Y, otra vez, tenéis razón, pero resulta que el otro día llegué a las 100.000 palabras (casi 250 páginas) en la reescritura de mi primera novela larga y eso me hizo darme cuenta de que a) había llegado más lejos que nunca y b) que había encontrado el método de escritura que mejor me funcionaba. Ya no digo que sea correcto o no, que les sirva a todo el mundo o solo a mí porque soy rara, y seguro que habrá muchos que serán mucho mejores, pero a mí me va bien este y, ¿Por qué cambiarlo?


No escribo a ordenador, al menos, no el primer  borrador. Necesito tener algo tangible y el cual coger, toquetear y rayar cuando me apetezca. Muchas veces no tengo tiempo de encender el pc (aparte de que me va como el culo y acabo perdiendo la paciencia intentando hacer que funcione) y, en cambio, siempre tengo una libreta y una pluma a mano para escribir. Y lo bueno de esto es que no puedo volver atrás y modificar. Creedme, no sabéis la cantidad de tiempo que he perdido volviendo atrás y modificando en vez de hacer lo que realmente debería estar haciendo, que era el avanzar la historia. Con la libreta es lo que hago, dejar que salga la historia y, sobre todo, soy consciente de que me va a esperar mucho trabajo de reescritura después y de que no va a quedar perfecto a la primera.

Precisamente esto es lo que más he aprendido a base de errores e historias incompletas. La reescritura me daba un miedo terrible y quería que quedara todo perfecto a la primera, listo para mandar a cualquier sitio. ¡Mentira! Así que si estás empezando con esto de escribir o, como yo, vives en el mundo de yupi como estaba yo hasta hace poco, ten claro que hay mucho más trabajo después de acabar ese primer borrador. No hay un FIN definitivo en una novela hasta que no está escrito, reescrito y editado. Yo voy por esa segunda fase y créeme, la estoy disfrutando más que la primera.

¿Qué más? ¿Qué más? ¿Veis? Ni siquiera para esto tengo una lista planeada. Soy fatal para la organización.

Me he quedado con la escritura en libreta, ¿verdad? Pues eso para mí ya es el primer borrador y le doy la primera revisión cuando lo paso al ordenador para reescribirlo. A ordenador se me da mejor trabajar sobre una base que empezar de cero. Tengo a mi lado mi borrador impreso (mi letra a veces no la entiendo ni yo, así que se me perdona por usar tinta y folios para ello) y, antes de lanzarme de lleno a la reescritura, hago una lectura exhaustiva del borrador (y sobre él). Leo, tacho, lleno los bordes de anotaciones, pongo post-it cuando no tengo sitio, remarco trozos molones o tacho hasta que  no se ve ni el blanco de la hoja. A partir de esa base, surgen más escenas, más ideas y marco en rojo dónde tienen que ir y qué va a pasar en cada una. Ni siquiera separo la historia por capítulos en ese primer borrador, simplemente dejo que la historia salga y ya habrá tiempo para eso.

Es mucho trabajo, no digo que no, pero efectivo para mí. Es en la reescritura cuando amplío descripciones, meto detalles que enriquecen y me explayo en sentimientos y sensaciones que antes contaba muy por encima porque me interesaba que la historia avanzara. No tenéis ni idea de lo mucho que estoy disfrutando con esta parte. Había leído por ahí que muchos autores disfrutaban mucho con la reescritura y edición y no me lo creía hasta ahora que lo estoy viviendo en mis carnes.

Puede que no se trate de la historia más original o la mejor escrita, o puede que ni siquiera llegue a leerla alguien fuera de mi entorno, pero nunca me he sentido tan orgullosa de algo que he hecho yo y eso que aún no he llegado al final y me quedan aún muchas comas, acentos y tiempos verbales a los que enfrentarme antes de ponerle el FIN definitivo. Pero no me importa, porque haber llegado al punto en el que estoy ya es todo un logro para mí después de todo el tiempo que he perdido en el camino tratando de imitar los métodos de los demás en vez de encontrar el mío. 

Después de toda la parrafada que os he contado (lo siento, no pretendía que os quedarais dormidos a mitad), la conclusión a la que he llegado es que cada uno es diferente y, lo que les funciona a unos no tiene porque funcionarnos a otros y eso no quiere decir que esté mal. Hay escritores que necesitan de un orden y una cosas claras para empezar una historia y otros a les que les sirve solo esa pequeña escena, ese momento para que todo cobre sentido a su alrededor. Unos prefieren la modernidad y la rapidez del ordenador y tienen la suficiente fuerza de voluntad para resistir el estar retrocediendo y modificando y otros, por el contrario, son más tradicionales y se sirven de libreta y pluma (digo pluma porque es con lo que escribo yo). Lo importante es que escribas y encuentres lo que mejor te funciona, aquello que te da mejores resultados. Yo aquí puedo contarte misa y mil batallitas, pero tienes que intentarlo tú.

Gracias por llegar hasta el final y por haber aguantado mis batallitas. Espero que el artículo os haya gustado o resultado curioso, en todo caso.


Image and video hosting by TinyPic

2 comentarios:

  1. Bueno, me frustré mucho la primera vez que leí esto porque escribí un comentario super extenso y se me borró cuando le di a mandar. Ahora he hecho una relectura rápida y puedo aportar algo, aunque no quedará tan largo como el otro.

    El método de escritura es distinto en cada uno igual que cada persona es distinta. Es como los gustos: a una persona le puede gustar un libro, serie o película, y a otro no. Para mí, esto se puede aplicar igual a los métodos de escritura. El problema viene cuando una persona que empieza escribiendo, se empeña en sacarlo perfecto a la primera, ir haciéndolo capítulo a capítulo sin pensar en que, quizá, a medida que vaya avanzando la historia los personajes cambiarán de parecer, se revelarán y desviarán del camino que tú les habías marcado. También es por eso que pienso que redes como Wattpad han hecho mucho daño. Subir capítulo a capítulo sin tener toda la historia escrita desde un principio, ya revisada y acabada, es un error muy, muy grande. Y ese error lo hemos cometido todos, creo.

    En fin, sólo era decir que estoy de acuerdo a que, igual que cada persona es un mundo, un método de escritura es lo mismo para cada persona. Lo bueno es encontrar el que case contigo.

    -Dawn

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aquel que empieza, muchas veces lo hacen por motivos erróneos. Les gustará escribir, no lo niego, pero a esas alturas les gustarán más las opiniones que reciban o las estrellitas que podrán dejarles como puntuación. Yo era una de ellas, lo reconozco y, aunque sigue gustándome recibir esas valiosas estrellitas porque es señal de que alguien me ha leído, también es cierto de que busco algo más. Me esfuerzo por hacer las cosas bien, o lo mejor que puedo hacerlas y ya no lo hago solo por ellos, por los posibles lectores, sino por mí, por mi orgullo.

      Está claro que cada persona es un mundo y que no a todos puede funcionarles lo mismo, pero me repatea que intentes dar un consejo con toda la buena intención, y acaben dándote la razón como a los locos para después hacer lo que les da la gana. Que me parece genial que no quieran coger ese consejo, no son obligatorios, pero si esa persona y su método no les está funcionando, al menos debería plantearse el cambiarlo. Yo me he dado cuenta demasiado tarde y no me gustaría que perdieran el tiempo por pura cabezonería.

      Pero bueno, cada uno es libre de hacer y de escribir como quiera y como crea que se le da mejor. Yo he encontrado un método que me funciona y que está abierto a pequeños cambios que lo mejores, y es lo que me importa.

      ¡Gracias por comentar!

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...