27 abril 2017

Entrevista a Scarlett Butler



¡Hola a todos! ¡Hoy os traigo una entrevista!

Hace relativamente poco que conozco a Scarlett y la verdad es que no tengo más que buenas palabras
para ella, más allá de su faceta como escritora. Desde el principio se ha mostrado muy amable y cercana y, a título personal, me ha apoyado y animado mucho pese a que soy una desconocida en este mundo de la escritura y apenas estoy empezando a gatear. Así que por ello y por hacer accedido con tan buena gana a esta entrevista, le doy las gracias.

Y ahora, vamos a qué nos cuenta.

LF: Para todos aquellos que no te conozcan, ¿quién es Scarlett Butler y qué podemos encontrar en tus novelas?

SB: Es el seudónimo que llevo utilizando dos años para publicar mis novelas románticas en las que puedes encontrar humor, mucho amor, tintes de misterio y un poco eróticos también.

LF: Es el cóctel perfecto para una buena historia. ¿Y cómo empezó esta pasión tuya por la literatura y por escribir tus propias historias? ¿Cuál fue ese primer gran «orgullo» tuyo?

SB: Al ser profesora siempre he estado muy unida al mundo de los libros, leer ha sido siempre un verdadero placer pero no fue hasta hace dos años y medio que me atreví a escribir mi primera novela chick-lit llamada «Desde el día en que te vi». Ese es mi primer orgullo como autora del género.

LF: ¿En qué proyectos estás inmersa ahora? ¿Podremos esperar algún trabajo tuyo en los próximos meses?

SB: Acabo de terminar con una novela romántica con la que llevaba un año. Ahora comienza el proceso de corrección y revisión. Por ahora no puedo confirmar si en los próximos meses saldrá alguna historia más a la luz.

LF: Esperaremos impacientes nuevas noticias. ¿Tienes alguna espina clavada con alguna historia que has empezado pero que algo te impide seguir o que te gustaría escribir algún día?

SB: Empecé hace un año y poco una historia BDSM pero no consigo terminarla. Espero poder hacerlo algún día.

LF: ¡Seguro que lo consigues! Creo que cada historia tiene su momento y seguro que a esa le llegará en algún momento. ¿Qué tan importante es para ti la música en tus historias? ¿Hay alguna canción en concreto que te haga pensar en una de tus historias?

SB: La música es el eje vertical de la novela. Siempre que escribo lo hago con las canciones de la historia pero por eso mismo no puedo elegir una en concreto ya que son muchas.

LF: En el Encuentro RA de este año surgió una pregunta que, pese a que es algo que los lectores de romántica damos por hecho, pareció generar bastantes opiniones diversas. Nos gustan los finales felices pero… ¿Qué es para ti un buen final feliz en una novela? 

SB: El final feliz, que es de obligado cumplimiento en la novela romántica, es esencial para cerrar la historia. Si no ocurre de este modo ya no podemos hablar de novela romántica, sino que sería otra cosa. Todas mis novelas lo tienen, por supuesto. Es ese momento en el que cierras el libro satisfecha porque todo ha acabado como debería (entendiendo así que los protagonistas se quedan agarraditos de la mano muy felices).

LF: Pienso igual. Hay finales bonitos donde los protagonistas, por una cosa u otra, no acaban juntos. Y sí, te deja una buena sensación pero notas que te falta algo. 

Eres una defensora de la autopublicación y, teniendo en cuenta todo el auge que ha tenido este medio, ¿crees que aún hay reservas en el mundo literario con respecto a la calidad tanto de las novelas como de los autores? ¿Se menosprecian? ¿Conceden más importancia a los que llevan a cuestas una editorial que a los que van por «libre»?

SB: Aún hay personas que leen únicamente  los libros que publica una editorial porque siguen creyendo que si tienen una editorial es porque lo merecen, pero yo no estoy de acuerdo. Existen novelas fantásticas de autores autopublicados con mucha calidad, al igual que un libro publicado por una editorial no es garantía de calidad.

LF: Ahí te doy toda la razón. Una editorial no es sinónimo de calidad, pero supongo que, para algunas cosas, aún estamos un poco chapados a la antigua. Espero que la percepción cambie algún día. 

¿Qué tan larga es tu lista de libros pendientes por leer? (Y aquí es cuando nos faltan dedos para contar)

SB: Cada día crece más, *risas*

LF: Todos tenemos a esos autores de los cuales leemos cualquier libro sin mirar siquiera la sinopsis y otros, en cambio, de los que huimos nada más ver su nombre en la portada. ¿Quiénes son tu cara y tu cruz?

SB: La cruz suelen ser libros de géneros que no me interesan como la ciencia ficción, y en cuanto a la cara tengo entre mis predilectos diferentes géneros. Entre ellos están Màxim Huerta, María Martínez y Anna Casanovas.

LF: Coincido con María. Para mí es un referente seguro. Anna también me gusta y de Màxim Huerta no puedo opinar porque no he leído nada suyo.

Una de las cosas que tienen los blogs con sus reseñas y sus opiniones, es que tienen el «poder» de generar ciertas expectativas en los lectores. Expectativas que no siempre se llegan a cumplir. ¿Te ha pasado alguna vez que te han puesto un libro muy arriba y, cuando lo has leído, te has venido muy abajo? ¿Cuál?

SB: Alguna vez me habrá pasado pero últimamente no así que no puedo contestar del todo a esta pregunta.

LF: Y siguiendo el hilo de la pregunta anterior, ¿alguno que te haya sorprendido muy gratamente pese a que las críticas no eran muy favorables?

SB: Me ha pasado con muchos y es que cada lector es un mundo. Por eso precisamente debemos tener mucho cuidado con nuestras opiniones que no dejan de ser subjetivas y propias.  A veces pueden guiar al lector sembrando una idea en su mente que puede diferir mucho con la de otra persona.

LF: Eso es cierto. Yo soy de las que leo las reseñas una vez leído el libro. No me gusta sentirme condicionada por detalles y prefiero formarme mi propia opinión una vez leído el libro. 

Vamos a por el pasado, presente y futuro literario. ¿Ultimo, actual y siguiente libro que leerás?

SB: El último libro que he leído ha sido «Donde siempre es otoño» de Ángeles Ibirika. Ahora mismo voy a empezar con «La parte escondida del iceberg» de Maxim Huerta y después quiero leer una saga de Abril Camino que se llama «Hermanos Sullivan».

 


LF: Y para terminar, la pregunta del millón: ¿Un libro que «quemarías» y otro que te llevarías a una isla desierta?

SB: Nunca quemaría un libro, que no me guste a mí no quiere decir que sea de mala calidad. Y en cuanto a los de la isla desierta, demasiado complicado pues me llevaría millones conmigo. 

LF: ¿Y no hay maleta demasiado grande para llevarlo todos, verdad? *risas* Scarlett, muchísimas gracias por la entrevista, de verdad. Espero de todo corazón que sigas trabajando y que podamos disfrutar de muchas historias tuyas. 


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23 abril 2017

23 de abril, Día del Libro


Para muchos, el 23 de abril no es más que otro día en el calendario; un día como cualquier otro.

Para los amantes de la lectura es ese día especial en el que cualquier excusa es buena para regalar un libro o para darse ese capricho que en otro día no se haría. Entramos a las librerías con un ánimo diferente, esperando respirar ese olor especial que solo proviene de las páginas de un libro. Los miras todos bajo una luz diferente, como si ese día en particular brillaran más que otro.

El día 23 de abril es el Día internacional del Libro pero… ¿sabes por qué es así? Podría ser un cuatro de abril, un diez de septiembre o un veinte de noviembre. Cualquier día es bueno para coger un libro y dedicarle no solo un día, sino muchos.

No fue una fecha elegida al azar. No. Un 23 de abril fallecían autores de la talla de Cervantes y otro 23 de abril nacía y fallecía, con 52 años de diferencia, el gran William Shakespeare (aunque según el calendario al que se hiciera referencia, las fechas cambiaban).

Pero volvamos al Día del libro y cómo llegó a ser considerado como fiesta mundial.

Retrocedemos hasta la Barcelona del 1923 donde el escritor valenciano Vicente Clavel Andrés propuso a la Cámara Oficial del Libro que se celebrara dicha celebración para rendir homenaje al libro y a sus autores y, además, alentar a descubrir el placer de la lectura. La Ley la aprobó el entonces rey Alfonso XIII de España tres años  más tarde, en 1926. El 7 de octubre de ese mismo año se celebró el primer Día del libro pero no fue hasta tres años más tarde, en 1930, cuando se instauró el 23 de abril como fecha definitiva, coincidiendo con Sant Jordi.

En 1995, el Gobierno español presentaba la propuesta de dicha celebración a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y fue entonces cuando se aprobó proclamar el 23 de abril como el Día Mundial del libro y del Derecho de Autor. 



Sí, todo eso es muy interesante pero seguro que estarás pensando qué pinta la rosa en esta historia —por eso de regalar una rosa y un libro— y la verdad es que, a simple vista, no pinta nada.

La importancia de la rosa está más relacionada en otra fiesta que se celebra el mismo 23 de abril, San Jordi, como bien he comentado antes. Y esa fiesta tiene su leyenda.

Unos dicen que fue en Montblanc y otros en Capadocia (Turquía), pero lo cierto es que la región cambia según la versión. Pues en dicho lugar había un dragón que atacaba al reino. Los habitantes, muertos de miedo, decidieron entregarle cada día dos corderos para que el dragón, saciado de hambre, no les atacara. El problema fue que los animales empezaron a escasear y no había forma de seguir alimentando al enorme dragón. Fue entonces cuando decidieron sacrificar a una persona cada día —elegida por sorteo—, junto con un cordero. La familia que sufría la pérdida de un familiar devorado por el dragón, recibía como compensación todo tipo de riquezas. 

Y a partir de este punto de la historia, las versiones difieren.

Por una parte, se dice que el pueblo, cansados de que  nadie de la familia real fuera enviado, decidieron que fuera la princesa quién se sacrificara y fuera devorada por el dragón. 

Por otra, en cambio, la familia real entraba en el sorteo y la princesa fue escogida para acompañar al cordero. 

Sea como fuera, la princesa acababa en la cueva con el dragón y era entonces cuando aparecía Sant Jordi quien, clavándole una espada al dragón, le mató. De la sangre que brotó de su cuerpo sin vida, nació una rosa roja que el galante caballero le ofreció a la princesa. 

Pero realmente, la tradición de regalar una rosa se remonta al siglo XV y algunas versiones la hacían coincidir con la Feria de las Rosas que tenía lugar en Barcelona en aquella época donde, a cada mujer que acudía el 23 de abril a la misa oficiada en la capilla de Sant Jordi, se le regalaba una rosa.

Es una fiesta especialmente catalana pero se celebra también en otras regiones españolas, como en partes de la Comunidad Valenciana y Baleares.

Si juntamos estos dos acontecimientos, nos encontramos con lo que hoy es la especial tradición de regalar una rosa y un libro cada 23 de abril. Anteriormente la rosa era un regalo entre amantes, ahora, es entre cualquier persona a la que quieras (amigos, familia, pareja…) y el libro, es para conmemorar el fallecimiento de grandes de la literatura europea.

Los días conmemorativos como este tiene su gracia pero soy de las que piensa que cualquier momento es bueno para regalar rosas y libros, al igual que siempre hay que decir «te quiero» aunque no sea San Valentín. 

Espero que os haya gustado el artículo o que os haya resultado curioso.

¡Muchas gracias!

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19 abril 2017

Invisibles: Rostros en un espejo roto.



El post de hoy es muy especial.

Si hay un tema que está, desgraciadamente, a la orden del día, es el bullying. ¿Cuántas veces nos hemos echado las manos a la cabeza cuando sale en las noticias que un joven se ha quitado la vida porque no soportaba esa clase de acoso —sea físico, psicológico o verbal— al que era sometido todos los días en el colegio o el instituto? ¿Y cuántos de nosotros, cuando aún no existía aún esa palabra pero sí el concepto y los matones de siempre, hemos pasado por lo mismo?

Sí, señores, porque el bullying o acoso escolar existe desde hace mucho tiempo. La ley del más fuerte, se defienden algunos. El problema es que ahora todo es más grave. O es que tenemos más conocimiento de ello. Las redes sociales, el internet, los móviles y los whatsapp van muy bien para unas cosas, pero nos dejan expuestos en otras. Ahora, es más fácil acceder a cualquier persona solo con entrar en su perfil en redes. Hacer daño es muy fácil, sobre todo a niños que siguen brillando en su inocencia, que no ven maldad o que son tan inseguros como para creer que han hecho algo para merecerlo.

Nadie, ni mucho menos un niño, debería pasar por experiencias así. Nadie.

Por eso, que existan asociaciones como ACANAE (Asociación Canaria No al Acoso Escolar), es algo de agradecer. Con sus talleres, charlas y actividades pretenden concienciar sobre la importancia y el peligro de estas agresiones de las que muchas veces no se tiene conocimiento. En ACANAE intentan ayudar tanto a niños como a jóvenes que han sufrido este tipo de maltrato y aconsejan a padres, tutores y profesores sobre la mejor forma de actuar llegado el caso.

Todo lo que sea necesario para que los niños sigan siéndolo.

Y como he dicho al principio, se trata de un post especial… y solidario. El pasado 17 de abril salió a la venta —tanto en digital como en físico—, una antología que agrupa relatos de autores de la talla de Andrea Tomé, Elena Castillo Castro, Paula Gallego, Paula de Vera, Merche Diolch, Francisco Javier Silva Sánchez, Dani Padilla, Erika Gael, Tania López Parra, Inés Díaz Arriero, Melanie Rostock, Elizabeth Lopez Caballero, @srtabebi, Raquel Silva Merchán, y la presidenta de la asociación, Lorena Martín, con prólogo de Caro Musso. La portada correa a cargo de H Kramer.


Lo recaudado por la venta de los ejemplares —que podréis adquirir pulsando en la imagen promocional—, irá íntegramente a ACANAE, para que puedan seguir ayudando.

Os invito a todos a que os animéis a colaborar. Proyectos así, valen la pena.

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